Ellos se quedan impasibles.
Mirando lo cercano, tomándolo, así fuera algo imposible.
El miedo o la negación del miedo.
Las manos que fluctúan así fueran flores o aves.
Todo lo cotidiano, un preludio a la ternura
a la caricia sin pretexto
a fingirnos la costumbre de amarnos.
El ruido de fondo, ellos siempre observándonos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario