martes, 31 de mayo de 2016

He de huir
no de correr por correr
ni de saltar por saltar
pues he de formar parte del gran momento
que tendré que vivir.
No esperen
respuestas similares a la de ellos
todos seguimos mutaciones distintas
a mi me gusta ser de todos.
Pero mi abandono es voluntario
pues he de descubrir la soledad
(eso es muy importante para mí).
Descubrir la fragilidad de los vestidos
la de mis cuerpos cosidos a ellos
por eso no enseño mi timidez
y me escondo
y no corro por correr
ni bailo por bailar
pues tengo
en los labios
el frío nocturno
de las nanas.
Me marcho ya
que aún tengo tiempo.

Foto Austin Li




La locura,
O la verdad
Como un constante movimiento
Destruyendo
Este cuerpo de polvo.
La humanidad
O el destino
van tomando sus variadas formas.
No habrá nadie en medio
En el largo camino
todo queda intacto
La venganza
O el deseo
Ya en mí
Ya en nosotros
Penetreándonos.

lunes, 30 de mayo de 2016

Y digo
desde abajo
donde recorro en harapos
las soleadas vitrinas de la casa
y digo
de repente
estoy despierta
llevo todo el día
despierta
sin voz.
No hubo nadie
que se acercara
a transformar mi origen
a nombrarme
desde adentro
allí donde se hallaron
los límites del espejo
y todo era ya era

el vacío.
Materia líquida que modifica nuestras formas, nuestros estados de conciencia, materia sutil sólo lo intangible,  el tiempo. Acaso la eternidad nos suscriba al alma.


Foto Delphines Devos
La vida nos es un número primo
ni su soledad una ecuación algorítmica.
No me sirve para nada revelar diferenciales complejas.
Creo que vivir está en convertirme
en el torso musculado del árbol,
en la vida dibujada de sus ramas.
Vivir no es una pared desfoliada
es el sudor de las lágrimas
o simplemente eso
vivir sin disfraz las vidas que soñamos
He de mirarte
Como si la existencia no fuera ecuánime.
He de mirarte sin mis ojos
Obtener a cambio
Tu mirada
En un papel
Y ser feliz.
A la levedad del cuerpo
que apenas vuela
y cae
 No amar
 y no ser amada.
La gravedad de las cosas
el pájaro que aprende normas
Respira
pegado al aire
que es de plomo
como yo.
De nada  que nos crecen alas
 desafiamos
la levedad
Fui el mundo
tan redondo como imaginaron
todos aquello que me precedieron .
Un mundo
de carne y agua
huesos y ramas.
Un mundo cuyos límites
establece la distancia con lo eterno.
De ese mundo
solo tengo la inmediatez
la medida justa
de mi pensamiento
sólo eso.


Los árboles parecían ángeles y me dirigí hacia ellos. Pude verlos de cerca durante las horas que duró mi vida. Intercambié mis formas apetecibles por una sola de sus plumas. Corrí luego calle abajo embelesada por el momento, había sido una velada irrepetible. Nadie ocuparía desde entonces sus vidas, éstas ya eran solo un rastro.



Diría que existimos
por melancolías de nosotros mismos.
Vivimos enhebrados al agua
a las heridas de los acantilados.
Adentro del verso
en la brevedad de un nombre cualquiera.
Existimos sumisas de escrituras
encorsetadas de sintaxis
y diría además
 que existimos como la mujer
que de pronto
es otra y otra
y que espera
y que espera.
Gasté toda la luna
En cada siglo que llegué a vivir.
Gasté los veranos
Caminando durante todos los inviernos
Por tu cuarto de serrín
Desteñí la nieve
De las calles abiertas de par en par.
Del humo negro
Me camuflé
Y fui una mujer loca
Buscando un pájaro

Para volar.
Siento
que el mundo
es siempre la lejanía
que no poseo
la casa de mis padres
aunque  la posea sólo a ratos.
y siempre tan cercana.
Mi casa
no existe
anda desnuda
por otras calles que desconozco
yo la busco
por todo el mundo
pero el mundo
es un tirano
y me la deshace.
Mi casa no tiene paredes
ni tejados
nadie la habita
no existe en ningún lugar
pero yo la sigo
buscando
a lo mejor

ya vivo en ella.
Tengo los ojos,
lleno de peces
Océanos anchos
en las mejillas.
Sobre mis bosques
desfilan gigantes dinosaurios
que lucharon contra los hombres
y todos ellos han perecido.
Ninguna de mis lágrimas
tiene la sequedad del desierto
ni una sola.
Los peces navegan
por mi río de adentro
van solos
ni siquiera yo los acompaño.
Ellos me dejan
majestuosos jardines
sobre mi pelo de escarlata
que yo me encargo de regar
con el agua que dejan sueltos
 los amantes antes de morir.

A mis ojos
le pusieron

el cielo.

Nosotras fuimos ellas
con el dolor exclusivo del parto
cuando ellos nos dieron la muerte prematura
rezamos hasta que el dolor
nos pisoteó las camas.
Pronto fuimos otras personas
que no hablaron con nadie
sin el permisos de ellos.
Ellos eran interminables
había que mostrarse perseverantes
nos tuvieron llenas de lujuria
libres como un juego
así fuimos nosotras
hasta que comprendimos

el valor de las lágrimas...

La soledad de la lluvia
siempre lloviéndose
de ser algo
siempre diminuto
algo húmedo
que se despliega
o se expande.
Alguna vez
vi
todas las cosas
y las poseí.
Tuve
una montaña
y allí
me quedé
sonriendo…
Ella había dejado caer el vino
Y se cubría la boca
con la última copa
que quedaba sobre la mesa.
Él se había quedado dormido
sobre el mantel de la cocina.
Ella miró a su alrededor
la madrugada
sonaba como un gigantesco tambor.
Cerró los ojos.
Eligió la abertura del mundo
 lo dejó dormir.
Nadie la conocía
le resultó fácil
desaparecer.
Nunca he sido la otra
Con la que sueñan ciertos hombres que idolatro.
He sido yo a secas y punto.
Alguien una vez me regaló
Un bolso lleno de niebla
Nunca supe que hacer con él.
Apenas lo he usado,
Cuando lo he sacado de su escondite
y lo he abierto
toda la humanidad salió deprisa.
y cuando se quedó vacío por fin
lo llené de todas sus mentiras.

Sabía que no era la del sueño
Así que nada de esto me importa

"¿Me ves?
Te estoy escribiendo después de 5000 años.
Regreso por dilemas morales sobre el final de la eternidad.
Mi nueva biografía es escasa
Está basada en un relato que rescaté
 de la memoria  de mi asesinato.

¿Ahora me ves?

Mira bien..."
No lo pienses más
No le des más vuelta
Todo lo que aún no has tocado
Existe
Allí permanece anclado al horizonte.
Nadie ha visto ese milagro
Ni los millones de olas
 que lo han atravesado.
Existe
Estoy en la orilla

Hoy la he dibujado más nítida...
De mis senos leñosos
los llantos
de las piedras
la verdad póstuma del mar.
Cuánto dolor
que no duele
a una voz
que no sangra
¿A dónde voy
tan lejos
si no tengo patria?
¿A dónde la tierra
sólo puede alcanzar
el mar y ser agua

que no es monótona?
Vimos quebrantarse
de súbito  todos los árboles
lejos del territorio del silencio
A la mujer de la tierra
con sus hijos sucumbir
a la locura de las lágrimas
Era de verdad
todo el desierto
el olor de los manantiales
el río
lento y sereno.
Estuvimos cerca
los vimos caer
hacia lo más  profundo
cada uno agarrándose como podía
hacia la mujer
que de inmediato
secó sus ojos
y de hizo semejante

a sus longitudes…

Donde dormimos
cada vez más cercano
nadie nos permitiría
dibujar el mar
ni tampoco
ninguna orilla
ninguna .
Tal vez
en algún sueño
el mar
sin semejanzas
al cielo
nos sujete
a las calles
ásperas
de las ciudades
y a basta de vivirla
nos dieran
una muerte
más inmediata.
Y en esa proximidad
nos tomásemos
el sueño
como lo único real.





Cualquiera
o sólo alguno
por diminutas venas vegetales
hacia el gran árbol

que en el sueño nos da la vida
o ninguna.
A través del cual
alguien
mira hacia adentro
y nos toma la profundidad del cuerpo
alguien
tan encima de nosotros mismos
nos aprieta la garganta
y tartamudeamos como la lluvia
el tacto

del alma.
A los que se han ido
hacia el filo de la hoja 
y a todos los que aún permanecen 
en la empuñadura de la memoria. 
A todos, los dejaré sin mapas.
Estaré próxima al exterminio,
lo habitaré,
así la probabilidad de existir
será mínima.
En esa realidad compleja,
mi lengua hallará
el verdadero signo de la escritura.

Lo supe 
Los imbéciles rebosan de escritura
Así estoy 
Mientras releo el catecismo. 
Espera un minuto
No me hagas caso
Vamos hacer un trato ventajoso.
Ya tengo suficiente escritura
No he venido buscando respuestas.
Ni a contar historias de nadie,en absoluto.
He venido y eso es suficiente
Sobre mi aburrimiento
Escribiremos más tarde.
Sobre mis modos para no mencionar
La conciencia pura de las cosas
Para crear un nuevo estado sobre la humanidad
Nunca estoy.

miércoles, 4 de mayo de 2016

En la casa no nos dijimos palabras
-No durmamos
Extraeremos el jugo de de las piedras mientras
nos abrazamos al vino de la copas
Decomisemos los espejos
que nadie amanezca antes que nosotros.
Sobre los árboles colgaremos otra vez vientos más profundos..
Volvamos a las orgías, revivamos el ardor de los martillos
- No durmamos
que sean nuestro sexos portadores de otros nombres
salgamos por la puerta, que no nos vean arden
y nos arrojen  los sueños de cualquiera
que se bebió de nuestras copas el jugo.
Durmamos las horas postreras
ahora todas son nuestras, hemos vencido.
De los besos
el agua de una gota.
Esos manjares guardado
con tanto mimo
en  vestidos
hechos de banderas.
De mi carne
tus dedos como pócimas
esos arrullos agridulces
tan reales que los toco.

martes, 3 de mayo de 2016

Si no tuviera tu nombre por imitación al de mi madre, se suicidaría el agua de la lluvia sobre tu cabeza. Así, el vértigo del arlequín  sería el espasmo del suelo,   el comienzo de la tragedia del trapecista. Y si digo,  que esto es todo,  es que es todo.
Hay algo
que me hace sentir alegre
a pesar de ser tan estúpidas mis razones.

Me reconozco
soy la mujer del que fue mi esposo.
Pero él no está ahora.
Soy sólo una mujer a cada rato
un animal parecido a una pájaro.
Una anémona arrojada al precipicio
donde cayendo voy aprendido a volar.
Pero me siento alegre
recordaba ver tus abrazos
tu perfil de piedra
en las ultimas ciudades que visitamos
creo haber sido en la totalidad
esa mujer de tu tacto
ese pájaro parecido a un animal
ese árbol en la mitad de nosotros.