Aunque
tengamos que
revivir el milagro
nada subsiste
nada
excepto la tibieza de la mirada
el roce inocuo con la tierra.
No sea en la aceptación algún horario
que nos deba someter a ese rito
a ese acontecimiento
extraordinario
Entonces-
nos quedásemos afuera del todo
en la sucesión de un rostro más otro
así sin saber qué hacer después
así nosotros repitiendo ese tiempo
hasta dejarlo en las manos
manso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario