Y
digo
desde
abajo
donde
recorro en harapos
las
soleadas vitrinas de la casa
y
digo
de
repente
estoy
despierta
llevo
todo el día
despierta
sin
voz.
No
hubo nadie
que
se acercara
a
transformar mi origen
a
nombrarme
desde
adentro
allí
donde se hallaron
los
límites del espejo
y
todo era ya era
el
vacío.

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